Hace unos años, yo era una escritora que deboraba libros y pasaba mis noches escribiendo a pesar de que me doliera la cabeza; tenía a mi lado a personas que me apoyaban y creían en mi, aun cuando nisiquiera yo lo hacía, tenía sueños... y uno de ellos se logró.
Logré lo que todo escritores ansían, publiqué un pequeño librito de poemas, llamado minibook o poemario.
Le puse mi alma, un trozo de mi corazón a cada letra... luego llegaron las pérdidas.
Primero se fué Denniss, una gran escritora y amiga personal, la adoraba y la adoro. Pero su pérdida dejó un gran vacío en mi.
Le hice una serie de homenajes y traté por todos los medios que su nombre no fuera olvidado y aunque yo nunca lo olvide, fue un dolor muy grande, no habrá nunca nadie como ella.
Tiempo después, la persona que me dio la primera oportunidad de darme a conocer, Eligió Coronado, también se fué, y casi sin darme cuenta estaba sola de nuevo. Sentí que dejé de existir, puesto que solo me conocían por las lecturas de "pájaros en el alambre" donde él me mostraba ante todos como una escritora. El día que se fue, me dejó el corazón rotó y una vieja invitación a comer que nunca se dio. Tal vez nunca hubo tiempo.
Allí fue cuando desaparecí, sumida en horas de trabajo interminables que ni siquiera me gustaban, empezaron las amenazas de mis compañeros y también mi ansiedad, depresión, mis ideas suicidas, mis intentos de...
Comencé con psiquiatras que lo único que hacían era empastillarme y mantenerme somnolienta todo el tiempo.
Y estaba realmente sola.
Comencé a perder poco a poco a mis amigos, mi mejor amigo se fue lejos, deje de hablar con todos... y me quedé más sola al perder una amistad de 10 años y fue cuando lo hice:
Mi último intento de... así le llamo a la noche cuando me tomé 12 pastillas de clonazepam y al día siguiente busqué ayuda; era eso o morir.
Llevo unos años en tratamiento y la verdad, sigo sin mejorar, desde entonces no he trabajado, cuido a mi abuelita y vivo la lucha diaria contra la ansiedad y la depresión...
Además de ciertos arranques de ira con los que llevo también luchando un tiempo.
No volví a hacer los homenajes y creo que a nadie le importó no volver a recordar a las personas que tanto quise.
Hasta el día de hoy vivo empastillada bajo un estricto tratamiento psiquiátrico y sigo ahogandome en la depresión de la cual no puedo salir.
A quien guste leerme, gracias.
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